Toc toc.

Solo quiero querer. Querer que no es lo mismo que poseer, yo no poseo a nadie pero soy de tu propiedad. Yo quiero mandar a mi corazón, darle las órdenes, pero esta noche solo soy una muñeca de trapo esperando a que los hilos se muevan para volver a andar...
Ando, pero esa no es la dirección que quiero tomar... Me dejo llevar, ¿hay otra solución?
Baila. Bailo. Paras. Paro.
No soy un espejo ni muestro tu reflejo. Pero los hilos se desgastan y algún día se romperán. Ese día la libertad vendrá a por mi. ¿Y qué haré?¿La reconoceré?¿Podré o seré capaz de marchar?

Ese día llegó, como lo hace la primavera o los cumpleaños. Los hilos no se desgastaron, alguien los cortó pensando que me hacía un favor, lo hizo con buena intención.
Gracias.
Pero espera... solo soy una marioneta. Esos hilos.. que has cortado... Son los que me dan vida, los que hacen fluir mi insignificante cuerpo. Ahora yazco en el suelo. Desplomada. ¿Por qué no me dí cuenta? Sólo quería ser libre. Ahora que lo soy me doy cuenta que no puedo hacer nada.

Gracias.
Pegas los hilos. Vaya el movimiento regresa al trapo. Me muevo, pero con lentitud. No es lo mismo, ya no es lo mismo. Soy una marioneta vieja. Nadie quiere a las marionetas rotas.
Y lentamente me dejas descansar en el baúl de los muñecos rotos, aquellos de los que nadie se acuerda. Llenos de polvo y nostalgia, esperando revivir y ver la luz del día.

Que triste es ser juguete...

sábado, 10 de abril de 2010 Posted in | | 0 Comments »

One Responses to "Que triste es ser juguete"